Yo nunca volví a Polonia, nunca volví al pueblo. De noche sueño con que vuelvo al pueblo, que estaba muy feliz por volver, que gritaba de alegría por ello, llego al pueblo y encuentro todo decrepito, deshabitado y siento congoja, miedo, terror, pánico … , y entonces me despierto. Tengo miedo de volver y ver que todo ha cambiado, no obstante, quiero volver.
También quería ir al entierro de mi padre, pero no quería ver su frio cadáver, la parodia de lo que fue en vida, pero era mi deber como hijo asistir, pero un atasco me impidió despedirle, darle un último abrazo y consolar a mi madre; fue una gran frustración no poder rendirle tributo por habernos cuidado, fue una desolación.
Siempre quise ir a Paris para desconectar del ambiente industrial, pero es caro hacer turismo cuando eres joven y una tortura cuando eres viejo como yo, conseguí salir de la pobreza pero nunca he disfrutado como un rico.